domingo, 15 de abril de 2007
jueves, 12 de abril de 2007
Perderte
Un millón de imágenes golpeando mi cerebro. Como la furia de un huracán. Me pierdo como un niño de la mano de su madre que no sabe a donde ha de regresar. Rodeado por el incesante tumulto. Como las olas del mar golpeando las rocas. Y de repente, todo es calma, como sentir el beso del océano en los pies descalzos. Rendido ante la inmensidad del mar, que me relaja, me regresa a mi reposo. Los pies, que poco a poco se hunden en la arena mojada son un poema. Los versos más bonitos que jamás se hubieran escrito. Y vuelvo a girar, en mareas de sentimientos, arrastrado por la corriente, hundido en la profundidad de un miedo que me envuelve. Viajando, deteniéndome, perdido, y sin ti.
miércoles, 28 de marzo de 2007
Destino o azar
Cuando salgo por el balcón de mi casa miro a la gente y el mundo que les rodea. Y me parece increíble que estén ahí. Me planteo cómo ha ocurrido. En qué momento, y porqué han llegado hasta donde están ahora. No parece muy transcendental, en fin, entran y salen de la panadería, esperan al bus en la parada, se sientan en un banco, caminan hacia algún lugar. Pero, ¿ y todo lo que les pasó antes? ¿Es simple casualidad que estén comprando una barra de pan? Qué trivial, pensareis. Lo es. La pregunta que nos tenemos que hacer no es esa. Yo pienso en todos los hechos encadenados, uno tras otro que han llevado a la gente a esos pequeños momentos.
Un padre y una madre, abuelos… cada pequeña cosa del mundo nos lleva hacia nuestros ¿Destinos? ¿Hacemos nuestras vidas siguiendo un mapa? ¿Es simplemente el azar lo que nos conduce? Me sorprenden hechos que llevan a otros hechos. Acción y consecuencia. ¿Están todas las consecuencias ya escritas ante nuestras acciones, o son las acciones las que están escritas? Si yo, o tú, hago o haces algo, ¿tendremos el mismo resultado? Si separásemos los pequeños factores que condicionan cada acción y las individualizásemos, ¿obtendríamos los mismos resultados?. Tiro una pelota al suelo, y aquí, o en otra parte del mundo, la pelota, cae. Irremediablemente. La misma acción, el mismo resultado, de cualquier de las maneras.
Ahora bien, si hacemos algo más complejo, las mismas palabras, a la misma persona. ¿Obtenemos el mismo resultado? Está claro que no, es diferente el momento, es diferente el entorno, la gente que nos influye… Lo que planteo yo, es, ¿por qué está todo esto ahí? ¿Se despertó el universo comprimido y se deshizo en todo lo que hay por simple casualidad? ¿Cuántos factores tuvieron que darse para que naciéramos? Todos, unos tras otros, fueron necesarios. El más mínimo cambio en cualquiera de las variables y las constanates que nos rodea, el mínimo cambio en el entorno, en el comportamiento animal y humano posiblemente no nos hubiera traído hasta aquí. No parece acaso… ¿Demasiada casualidad? Me invita a mí a creer en una fuerza superior; no en un dios, o en un ser o cosa que dirije nuestras vidas – que tampoco lo descarto, y ya hablaré de él – sino, algo mucho más complicado que todo eso.
No creo que sigamos nuestras vidas a través de un mapa, ni que todo sea simplemente un destino, pienso que existe, y me lo creo con verdadero fervor, un destino; pero un destino que se condiciona por más factores, que desde luego, no pueden ser casualidades. Porque, serían demasiadas.
Un padre y una madre, abuelos… cada pequeña cosa del mundo nos lleva hacia nuestros ¿Destinos? ¿Hacemos nuestras vidas siguiendo un mapa? ¿Es simplemente el azar lo que nos conduce? Me sorprenden hechos que llevan a otros hechos. Acción y consecuencia. ¿Están todas las consecuencias ya escritas ante nuestras acciones, o son las acciones las que están escritas? Si yo, o tú, hago o haces algo, ¿tendremos el mismo resultado? Si separásemos los pequeños factores que condicionan cada acción y las individualizásemos, ¿obtendríamos los mismos resultados?. Tiro una pelota al suelo, y aquí, o en otra parte del mundo, la pelota, cae. Irremediablemente. La misma acción, el mismo resultado, de cualquier de las maneras.
Ahora bien, si hacemos algo más complejo, las mismas palabras, a la misma persona. ¿Obtenemos el mismo resultado? Está claro que no, es diferente el momento, es diferente el entorno, la gente que nos influye… Lo que planteo yo, es, ¿por qué está todo esto ahí? ¿Se despertó el universo comprimido y se deshizo en todo lo que hay por simple casualidad? ¿Cuántos factores tuvieron que darse para que naciéramos? Todos, unos tras otros, fueron necesarios. El más mínimo cambio en cualquiera de las variables y las constanates que nos rodea, el mínimo cambio en el entorno, en el comportamiento animal y humano posiblemente no nos hubiera traído hasta aquí. No parece acaso… ¿Demasiada casualidad? Me invita a mí a creer en una fuerza superior; no en un dios, o en un ser o cosa que dirije nuestras vidas – que tampoco lo descarto, y ya hablaré de él – sino, algo mucho más complicado que todo eso.
No creo que sigamos nuestras vidas a través de un mapa, ni que todo sea simplemente un destino, pienso que existe, y me lo creo con verdadero fervor, un destino; pero un destino que se condiciona por más factores, que desde luego, no pueden ser casualidades. Porque, serían demasiadas.
martes, 27 de marzo de 2007
¿Y este blog?
Si llegas aquí como conocido mío de cualquier de las maneras quiero decirte que no vas a encontrar nada jugoso que vayas a compartir tomándote un café con alguno de nuestros amigos o conocidos. Tienes que tener en cuenta que he cambiado, y si me conocías hace un año, no soy la misma persona de entonces. ¿Qué quieres decir con esto? Quizá te lo estés preguntando. ¿Cambiado? Es cuando, si eres la típica persona con sus razonamientos típicos, llegas a la incertidumbre de preguntarme si ese cambio ha sido a bien, o ha sido a mal. Bueno, me parece una descripción un tanto simplista y carente de interés. En aspectos, he mejorado, en otros, he perdido mi juventud.
Sigo soñando como antes, y creyendo que existen princesas y castillos encantados. Sigo siendo yo mismo con mi esencia. He madurado. Lo cual, no sé si eso te preocupa mucho. Aún así, sigo siendo una persona pasional. Dispara, y pregunta después. Así que, si vienes aquí con intención de saber si soy más o menos agradable, o vienes aquí, intentando hacer de esto algo personal, este no es tu lugar. No estoy hablando con nadie, estoy frente a un ordenador, ni si quiera sé quien eres y porqué estás leyendo esto.
Sigo soñando como antes, y creyendo que existen princesas y castillos encantados. Sigo siendo yo mismo con mi esencia. He madurado. Lo cual, no sé si eso te preocupa mucho. Aún así, sigo siendo una persona pasional. Dispara, y pregunta después. Así que, si vienes aquí con intención de saber si soy más o menos agradable, o vienes aquí, intentando hacer de esto algo personal, este no es tu lugar. No estoy hablando con nadie, estoy frente a un ordenador, ni si quiera sé quien eres y porqué estás leyendo esto.
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